El sistema es sencillo por diseño: vidrio templado, perfiles de aluminio y un mecanismo de deslizamiento sin rodamientos. Con un mínimo de cuidado funciona durante décadas.
Cada 15 días
- Vidrio. Agua y limpiador de vidrios convencional, como cualquier ventana. Un jalador de goma deja mejor acabado que el trapo.
- Rieles. Un trapo húmedo a lo largo del riel inferior para retirar polvo, arena u hojas. Es el paso más importante: el polvo acumulado es lo único que hace que un panel se sienta pesado al deslizar.
Cada seis meses
- Revisa las felpas y empaques entre paneles. Si ves alguna despegada o endurecida, avísanos.
- Limpia los perfiles de aluminio con agua y jabón neutro. Evita fibras o productos abrasivos que rayen la pintura.
- Verifica que las cerraduras y los seguros cierren con suavidad. Una gota de lubricante seco en silicón en el mecanismo es suficiente.
Qué evitar
- Productos con amoniaco o solventes sobre los empaques.
- Forzar un panel que se siente trabado. Casi siempre es polvo en el riel; limpia primero.
- Golpear los paneles con muebles al abrir o cerrar.
- Mangueras a presión directo sobre las uniones entre paneles.
Después de una tormenta
Revisa el riel inferior: el viento puede meter hojas y arena. Limpia antes de volver a deslizar los paneles.
Cuándo llamarnos
- Un panel ya no gira con suavidad al apilarse.
- Una puerta batiente dejó de alinear.
- Hay una felpa o empaque dañado.
- Quieres cambiar la configuración de apertura.
Todos nuestros proyectos incluyen guía de mantenimiento y disponibilidad para ajustes. Un ajuste a tiempo evita desgaste innecesario.
El mejor mantenimiento es el más simple: riel limpio, panel que desliza.
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